divendres, 1 d’abril del 2011

La primavera


     La primavera besaba
      suavemente la arboleda,
      y el verde nuevo brotaba
      como una verde humareda.
     Las nubes iban pasando
      sobre el campo juvenil...
   Yo vi en las hojas temblando
     las frescas lluvias de abril.
    Bajo ese almendro florido,
     todo cargado de flor
—recordé—, yo he maldecido
     mi juventud sin amor.
   Hoy, en mitad de la vida,
     me he parado a meditar...
  ¡Juventud nunca vivida,
    quién te volviera a soñar!
                                 Antonio Machado